Observo en mi hijo sintomatología depresiva ¿Qué puedo hacer?

Observo en mi hijo sintomatología depresiva ¿Qué puedo hacer?

14 junio, 2021

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12 recomendaciones y recursos si observo en mi hijo sintomatología depresiva

¿Qué debo hacer si observo en mi hijo sintomatología depresiva? Los últimos meses, unos de los síntomas que más estamos observando los profesionales en consulta son los depresivos. Es una sintomatología que solemos atribuir a la edad adulta, pero no es así del todo. También se puede dar tanto en la infancia como en la adolescencia. Lo podemos detectar en forma de desánimo, irritabilidad, menos sensación de placer, peor gestión de la rabia, menor rendimiento académico, menos ganas de relacionarse con iguales o dificultades para concentrarse y prestar atención que anteriormente no existían.

En este artículo, me gustaría ofreceros algunos recursos y recomendaciones que podéis usar los padres y madres para vuestros/as hijos/as en el día a día para contribuir a su bienestar.

Higiene del sueño

Consiste en generar las mejores condiciones posibles para que el/la menor descanse lo mejor posible. Sabemos que sin un buen descanso su mente y su cuerpo no dispondrán de la energía suficiente para contrarrestar la que le quita los síntomas que presente. Algunas pautas pueden ser intentar cenar a la misma hora cada día, cenar comidas de fácil digestión, dormir en una temperatura agradable (sobre todo evitar el frio), en la cama, antes de que se duerma, leer un cuento o hacer un ejercicio de respiración o poner música relajante creando así la rutina para ir a dormir.

Sistema de refuerzos

Un niño/a que presenta sintomatología depresiva necesita un entorno muy cargado de reforzadores positivos. Sobre todo, por cómo es y no tanto por lo que hace. Por otro lado, cuando haya que poner consecuencias por alguna conducta no deseada o que no podemos tolerar, intentaremos que la consecuencia sea poder reparar o contrarrestar de alguna manera lo sucedido, en lugar de quitarle algo de su agrado. Creando así una conducta alternativa que sí que deseamos y le hará sentir mejor con él/ella mismo/a.

Atención y concentración

Podréis observar que rinde menos en las tareas del colegio, que se distrae con más facilidad, que le cuesta más ponerse a hacer los deberes o estudiar. Puede ser, que durante una temporada le pueda ayudar que le acompañéis en estos momentos para reconducirle la atención o que sienta que tiene vuestro apoyo. También, os ayudará que sus referentes educativos del colegio estén informados de cuál es su estado emocional para poder acompañarle en lugar de sancionarle si se distrae con más facilidad.

Validación emocional

Será muy importante que podamos ofrecerle escucha activa, no juzgar sus pensamientos o sentimientos, hacerle saber que está bien sentir lo que siente, que todas las emociones son necesarias y todo el mundo las tiene y guiarle hacia encontrar una alternativa que le haga sentir mejor.

Restablecer cogniciones irracionales

A menudo, sucede que incorporan un filtro que distorsiona sus vivencias y el significado que le dan a las mismas hacia lo negativo. Podéis ofrecerle diferentes puntos de vista de lo sucedido o sentido sin imponer cómo tiene que pensar o sentir y poder darle pruebas de si ese pensamiento se acerca o no a la realidad. Él o ella irá incorporando poco a poco esa manera de pensar, más realista y no tan pesimista, en su registro de pensamientos.

Ofrecerle un espacio para su expresión

Habrá que facilitar que pueda expresar qué pasa por su mente y por su cuerpo y no que intente encubrirlo o disimularlo para no preocupar o por pensar que no es importante cómo se siente. Es importante que pueda sentir que tiene un espacio o persona con la que sentirse seguro/a y libre de juicio. Esto lo facilitaremos si logramos una buena validación emocional. A veces una buena manera es a través del dibujo.

Rabia vs tristeza

En la infancia la tristeza puede presentarse enmascarada en forma de rabia. Es conveniente que se pueda observar y entender. Si está más irritable o desafiante no es por buscar el límite, sino que puede estar siendo su manera de expresar su malestar o tristeza y por lo tanto quizá esté necesitando más un apoyo real que una consecuencia.

Expresión corporal y actividad física

Cualquier actividad que le implique actividad física o expresión emocional a través del cuerpo le beneficiará. Además, sabemos que durante la actividad física segregamos las llamadas “hormonas de la felicidad”. Por lo tanto, también a nivel fisiológico, le servirá para sentirse un poco mejor. Y, por otro lado, actividades expresivas o artísticas, como el teatro o el baile, le podrán permitir liberar emociones y sensaciones que con palabras les resulta más complicado.

Libreta roja

Este recurso consiste en que los padres tengan una libreta donde vayan anotando todas aquellas cosas positivas que observan en su hijo/a. El/la menor conocerá la existencia de esta libreta y podrá acudir a leerla siempre que quiera. Este recurso, os servirá tanto para reforzar su autoestima y su autoconcepto, como para reforzar el vínculo entre padres e hijos.

Actividades que generen placer

Será fundamental que busquéis actividades que le generen placer o diversión. Y que, aunque tenga menos ganas, no deje de hacerlas y se empiece a instalar en una zona emocional de apatía. Si estas actividades incluyen además personas (preferiblemente con iguales) con las que pueda relacionarse agradablemente, siempre será mucho mejor.

Sensación utilidad

También os puede ayudar mucho buscar tareas que vuestro/a hijo/a no suele hacer o no le pedís ayuda para ello. Ya que, al conseguir nuevos aprendizajes, sentir que su ayuda es útil para vosotros y experimentar que es capaz le hará aumentar la sensación de competencia, la autonomía, sentir que pertenece en el grupo familiar y es importante y a su vez mejorar su autoestima.

Acudir a un profesional

No dudes en ningún caso en acudir a un/a profesional que pueda orientaros en mayor profundidad  si tu hijo presenta sintomatología depresiva. EL profesional podrá trabajar con vuestro hijo/a todos aquellos aspectos a los que des de casa no se va a poder llegar ya que requieren de conocimientos y técnicas profesionales. Demorar el inicio de la terapia, puede agravar o enquistar la sintomatología que vuestro hijo/a esté presentando.

Coral Rodríguez. Psicóloga Infanto Juvenil. Especialista en Bienestar emocional. Trauma psicológico, trastornos de la vinculación y el afecto y trastornos de conducta. Especialista en Mindfulness. 

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