Cómo escojo a mi psicólogo

Cómo escojo a mi psicólogo

2 julio, 2018

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Cómo escojo a mi psicólogo: 10 consejos que pueden guiarte

La Psicoterapia es un proceso complejo. Los psicólogos nos preparamos durante al menos cinco años y aun así sentimos que cuándo salimos de la carrera bien poco sabemos de la mente humana. Es por ello por lo que la mayor parte de nosotros seguimos estudiando y formándonos durante todos nuestros años de profesión, para dar un mejor servicio y poder ayudar de la mejor forma a las personas que vienen a vernos.

Para lograr una psicoterapia adecuada, intervienen muchos factores, entre ellos la destreza del terapeuta para llevarla a cabo. No se decir si hay terapeutas buenos o malos. Creo que hay terapeutas que deciden ser más flexibles, utilizar psicoterapias integrativas que trabajen con técnicas de varias corrientes si el paciente lo necesita. Creo que hay terapeutas que deciden formarse mejor, supervisar sus casos y hacer su propio proceso de terapia para estar más regulados y poder trabajar mejor con su cliente. Como dijo Maslow una vez “Es tentador tratar a todo como un clavo si la única herramienta que tienes es un martillo

Considero además que la psicoterapia es un intercambio entre dos seres humanos, y por lo tanto muchas veces es una cuestión de confianza, de alianza. No siempre las cosas irán bien en sesión. Habrá momentos en los que sintamos que avanzamos muy deprisa y momentos en los que nos sintamos estancados, pero si el vínculo con el terapeuta es bueno confiaremos en que las mejoras siempre requieren de un proceso y muchas veces incluso de pasar momentos complicados.

Hay una tercera variante que para mí es muy importante. Y es que creo que la psicoterapia es cuestión de ética. De ser conscientes de nuestra formación y de si estamos suficientemente preparados para trabajar con la persona que tenemos en frente, de si lo que nos trae el paciente toca con algún tema nuestro que aún no tenemos trabajado. Para mi este punto es básico. Comparándolo con la medicina, si no sabemos operar no abriremos al paciente, le pasaremos el caso a un cirujano. Pues así debería funcionar la terapia. Por desgracia muchas veces a los terapeutas (no solo a los psicólogos) no se les regula en este sentido, así que, si está en tu mano, comprueba que el terapeuta está suficientemente formado para trabajar en tu caso.

Así pues, si has de escoger un Psicólogo:

1. Deja que te recomienden. Si tienes un amigo/a psicólogo pregúntale! Nosotros mejor que nadie conocemos lo que se cuece en nuestro mundo y las ventajas o desventajas de un tipo de terapia u otro.

2. Deja que te informen. Si te ofrecen una visita de acogida no es para darte nuevas técnicas, o para venderte algo. Es para que entiendas el proceso de psicoterapia, lo que el psicólogo puede ofrecerte, lo que no, y para que podamos valorar si somos las personas más adecuadas para ayudarte o requieres un terapeuta con otro tipo de especialidad o formación.
3. Escoge no por precio, sino por calidad. Ya sabemos que muchas veces lo barato sale caro y estamos hablando de nuestra salud. Los terapeutas más formados tenderán a tener precios un poco más elevados, pues son especialistas en una o varias áreas.

4. Ten en cuenta la forma de funcionar. Pregúntale a tu terapeuta, si ha hecho terapia, si supervisa tu caso con otros compañeros, esto es importante. Recuerda, un terapeuta regulado vale por dos y uno que supervisa con otros psicólogos por tantos oídos y cerebros como escuchen la historia.

5. Respecto a las técnicas… te aconsejo que en esto dejes que decida el profesional. Muchas veces encuentro pacientes que vienen buscando una técnica concreta; eso no está mal, pero en última instancia debéis dejar al terapeuta que decida si es idóneo aplicarla en vuestro caso. Tenemos que estar seguros de que lo que hacemos os va a funcionar y que es el mejor tratamiento que podemos aplicar

6. No tengas prisa, por muchos procesos terapéuticos que hayas realizado, el terapeuta y tu os tenéis que conocer. La psicoterapia es un proceso que se da en una relación entre terapeuta y paciente. Ambos necesitáis conoceros antes de tratar algunos puntos, pues es peligroso abrir heridas si no estamos seguros de la profundidad que tienen y de si después las podremos cerrar.

7. Respecto a la duración del tratamiento; para mi es casi imposible después de muchos años averiguar eso en una primera sesión. Huye de tratamientos que te prometen ser demasiado breves. Recuerda, necesitamos conocerte antes de darte un diagnóstico, decidir un tratamiento o prometerte cosas sobre su duración.

8. Llega a acuerdos. Con tu terapeuta, respecto a lo que quieres trabajar. Escucha y que te escuchen. Todos tenemos un tiempo y un momento adecuado para trabajar nuestros temas más profundos, a veces de inicio solo queremos una guía, o un crecimiento.

9. Si en terapia te sientes atacado o no valorado habla con tu terapeuta y mirad si podéis darle solución. La terapia debería ser tu lugar de seguridad, dónde sabes que no se te va a dañar jamás de forma intencionada. La acogida, la empatía y el no juicio son las premisas básicas.

10. Si no te sientes cómodo o no avanzas con tu terapeuta ¡díselo! Probablemente le ayude a pensar nuevos caminos por los que intervenir, otras formas de ayudarte o si ve que es lo mejor te derive a algún compañero de su confianza.

Espero haberte ayudado con estos consejos, piensa que es normal tener que probar con algún terapeuta antes de dar con la persona con la que realmente te sientes cómodo. Te animo, si ese es tu caso, a que no dejes de tratarte. A veces antes de encontrar un tesoro tenemos que cavar varios agujeros vacíos.

Raquel Molero
Psicóloga de Adultos y Adolescentes. Especialista en Trastornos de Personalidad, Trauma Emocional y Trauma Complejo. Terapeuta Mindfulness y EMDR

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